jueves, 2 de julio de 2009

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Abadía de San Juan de Müstair


Siempre que se habla del Renacimiento italiano del siglo XV se habla de una recuperación del lenguaje clasicista tras un milenio de medievalismo. Este concepto (auque matizable) puede tener cabida dentro de la arquitectura o la escultura, pero no en la pintura.

La pintura renacentista se caracterizó por la conquista tridimensional por medio de la perspectiva y el triunfo del naturalismo que se había iniciado en el gótico. Pero no se recuperó la pintura greco-latina porque ésta ya no se conocía. Hasta el descubrimiento del Pompeya y Herculano en el siglo XVIII, se tenía un gran desconocimiento de cómo había sido la plástica romana, pero en el Siglo IX aún había no se había perdido el recuerdo romano.

Así pues el verdadero renacimiento (en lo que pintura se refiere) llegó con el Imperio Carolingio.

Esta afirmación puede extrañar debido al clasicismo de las pinturas renacentistas y al fuerte sent¡do medieval de la estética carolingia, pero veamos el por qué es más correcto hablar del renacimiento de la pintura en la Europa de Carlomagno en vez de en la Italia de los Médici


Pensemos que la pintura romana no buscaba la profundidad por medio de normas de perspectiva, sino por el modelado de sus figuras. Las perspectivas y trampantojos romanos seguían unas normas geométricas muy sencillas, nada comparado con los estudios lineales del quattocento. Un artista romano no se hubiera reconocido trazando esos puntos de fuga y conos de distancia con el esmero de un florentino del S. XV. Por su parte, los paisajes se caracterizaban por la sucesión de planos.
¿Qué tiene de romana la decoración al fresco de esta abadía suiza del año 800, patrimonio de la humanidad? No es sólo la decoración de acanto de sus bóvedas, es algo más importante. Reproduce, a su modo, el esquema del tercer estilo pompeyano, en el que desaparece la ornamentación arquitectónica y se compartimenta la pared con cuadros decorados.

Podría decirse que es una coincidencia o que, en principio, el que dos estilos hayan llegado a una solucion similar no significa que estén relacionados entre sí. Pero la relación pictórica del carolingio con el romano es mucha (repitamos: corporeidad, fondos clasicos, simulación arquitectonica clásica en los muros, sucesión de planos o el mismo uso de la perspectiva)

Así pues, en el siglo IX se conocía la pintura romana porque aún había rastro de ella, por lo que entiendo que la enmarcación de las escenas en marcos simulados es una repetición del tercer estilo romano como todas las demás características nombradas.

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