miércoles, 21 de julio de 2010

¿Qué hace clásica una obra? parte 4



Pasquale Poccianti: Il Cisternone de Livorno, 1829-42

Este edificio italiano de pleno Neoclasicismo se nos presenta con una apariencia extraña, producto de la libertad con la que utiliza el lenguaje clásico. Lo primero que salta a la vista es, claramente, el nicho que no solo corona el segundo piso a modo de remate, sino que da forma a esa segunda planta.

La primera referencia que me vino a la cabeza fue El patio del Belvedere de Bramante. En el caso renacentista se crea un ábside que acoge el mirador, mientras que el el dieciochesco, lo que se produce es una especie de disección del Panteón.




Lo cierto es que la principal referencia para este edificio no fue Bramante, sino que fueron las contemporáneas aduanas parisinas de Claude-Nicolas Ledoux, donde también incorporaba nichos en la planta superior, pero sin el caracter escenográfico del ejemplo italiano.

No tan llamativo, pero con la misma falta de ortodoxia, es el primer cuerpo. Pese a la gigante hornacina que parece haber cortado por la mitad el Panteón y la entrada octástila, igual que el templo romano, elimina el frontón volviendo a dejar una sensación de fragmentación. Como cúlmen de la heterodoxia, las columnas de orden toscano sostienen un friso de orden dórico.

¿A dónde pretendo llegar tomando como ejemplo este edificio? A que los estilos artísticos no son producto de unas determinadas recetas. Son, por encima de todo, una voluntad de su artista, una intención, una sensibilidad. Vemos cómo Poccianti ha jugado con las reglas de la arquitectura romana de manera libre, pero no deja de parecernos un edificio clásico. Porque Poccianti era un clásico y no necesitaba ceñirse a un corsé de normas y obligaciones para hacer un edificio clasicista. La energía con la que iba a dotar a su obra lo era y todos quienes observan el edificio lo sentirán como tal.

Sus licencias no las encontramos irónicas, producto del desconocimiento o "anarquistas". Nos resultan variantes, sinónimos o incluso neologismos que enriquecen un mismo idioma.

Al fin y al cabo, una regla no es mas es una innovación posteriormente imitada.

pd: El cisternone es, como su nombre indica, un tanque de agua muy noblemente concebido.

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