jueves, 10 de septiembre de 2009

Los tópicos

Varias veces he tratado el tema del artista que habla para sí mismo. El pintar un cuadro u otra obra plástica sin tener en cuenta al espectador, sin realizar esa pintura por medio de un código que pueda comprender o "leer" todo aquel que no sea su propio artífice.



Una obra que no se va a poder descifrar, que el artista ha creado solo para si mismo, considero que no tiene ningun sentido que sea expuesta. Viene a ser lo msimo que tratar de venderle un libro en ruso a un hispanoparlante.
¿Pero en qué consiste ese código intelegible para todos nosotros?
Carl Gustav Jung, el afamado psicoanalista y discípulo de Freud, lo llamó inconsciente colectivo, el relato explicado de padres a hijos que ha quedado casi como parte de nuestro ADN y que, como no podía ser de otra manera, nace en Grecia.

Este inconsciente colectivo se compone de una serie de tópicos o arquetipos, que vienen a ser representaciones de conceptos amplios y universales como Dios, la Vida o el Héroe.

Para dar a entender una obra, para ponerla en conexión con el espectador, el artista (queriendo o no) acaba usando los arquetipos porque, sin ellos, no seríamos capaces de entender lo que se nos muestra.

El espantapájaro es uno de ellos. Películas como Batman begins, Madhouse o El orfanato disfrazan de esta forma a personajes terroríficos. Responde a un arquetipo jungniano y despierta nuestros miedos porque nuestros ancestros los utilizaban los espantapájaros en sus rituales.

Todo lo que los griegos relataban en sus mitos, nosotros lo repetimos sin saberlo y no hay nada negativo en ello. Solo se trata de que si vas a crear una obra para mostrarla, el espectador sea capaz de entenderla y conectar con ella automáticamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada