viernes, 21 de agosto de 2009

REALISMO/IDEALISMO/NATURALISMO

A grandes rasgos, se puede decir que el arte figurativo se puede catalogar en dos grandes categorias: REALISMO e IDEALISMO.

Moreau: Zeus y Semele
Se podría decir que estilos como el Expresionismo, Surrealismo, Cubismo y otras estéticas salidas de la Modernidad tienen un contacto con lo representativo y por tanto hay más categorías dentro de la figuración, pero las vanguardias fueron una reestructuración del arte. Se reelaboró él arte figurativo y se crearon nuevas visiones que, pese a mantener un anclaje en la figuración, no era una plasmación del mundo sensible sino una reformulación de éste.

Esta recreación de la realidad aparece también en otras culturas o periodos artísticos europeos. La pintura románica toma elementos naturales o representativos, los desestructura por completo y crea una imagen que poca relación tiene con el original. Idealismo y Realismo es, sin embargo, un prisma con el que plasmar aquello que se quiere representar. No es una reelaboración sino una manera de verlo, una especie de "opinión".


A grandes rasgos se puede decir que IDEALISMO es plasmar las cosas como deberían ser y el REALISMO, como son. Aún se puede añadir EL NATURALISMO, una variación del realismo que no plasma la realidad tal y como es, sino tal y como vemos que es.


El Realismo es la plasmación de aquello que queremos plasmar tal y como es, sin ningún tipo de maquillaje, ni dulcificación. El Naturalismo surge de este y añade un matiz. La frontera es muy fina y no siempre es fácil diferenciarlas.


El Naturalismo pretende una observación más detallada, cuando no exaustiva, del elemento que se va a representar.


No significa que esté mejor pintado o que sea más detallado. Pocos pintores han sido más detallistas que Gustav Moreau, el cual es completamente idealista. Con el siguiente ejemplo se puede entender mejor a qué nos referimos con la plasmación del detalle naturalista.


Detalle del Púlpito de la catedral de Prato, por Donatello.


Los niños del coro están representados jugando y riendo, haciendo las cosas propias de los niño. Eso es el Naturalismo, la atención al detalle que lleva plasmar a los niños haciendo el barullo propio de su edad. El autor ha sido tan observador como para describir la naturaleza de los niños de la manera más completa. No obstante, como ya dije antes, la frontera entre Naturalismo y Realismo es muy débil y no olvidemos que el primero está englobado en el segundo.

El Idealismo es mejorar la realidad. No se refleja el elemento como es sino cómo desea uno que sea. No hay lugar para imperfecciones, fealdad o vulgaridad en la pintura idealista. Sigue un reflejo del mundo real, pero "visto con buenos ojos".

Un clarísimo ejemplo de la diferencia entre la visión Realista y la Idealista está en la adaptación que Diego Velazquez hizo del Ares Ludovisi. La belleza, virilidad, contundencia y fortaleza del original griego se convirtió en cotidianeidad, paso del tiempo, caducidad y pragmatismo en la versión del sevillano.











Hay géneros que se adaptan mejor a un estilo u otro. La mitología, la historia, el retrato y la religión son muy apropiados para el Idealismo, el cual quizá sea más limitado que el Realismo en este sentido.

Aparte de todos los anteriores, las Naturalezas muertas o el Paisaje son géneros en los que los pintores realistas se han movido muy bien y los idelistas no han sabido tan bien cómo encarar. No porque esté vetado, sino porque la propia sensibilidad de los idealistas les ha hecho buscar otros temas para su pintura.

La pintura idealista se desarrolló sobretodo durante el arte griego, renacentista, manierista, barroco clasicista, neoclasicismo, simbolismo y academicismo (pompiers). Por contra, el realismo se desarrolló en el arte romano (conviviendo con el idealismo), gótico, barroco tenebrista, Realismo (como estilo) y la figuración desde el siglo XX hasta hoy.

El idealismo no encuentra su lugar en los tiempos que corren.

De momento.

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