domingo, 23 de octubre de 2011

Pervivencia del Clasicismo: GÓTICO

Mosaico de la navicella. Giotto S. XIII



Este maravilloso mosaico fue realizado por el maestro italiano para la antigua basílica del Vaticano. Si bien Europa asistió durante el gótico a un naturalismo cada vez más creciente que desembocó en los renacimientos italianos y flamenco, en esta obra encontramos un conocimiento del arte clásico más que notable.




Por ejemplo, los vientos que mueven la barca de San Pedro (navicella significa navecita) están representados como las personificaciones divinas romanas de las distintas corrientes aéreas.




Este clasicismo responde a que Giotto estuvo trabajando sobre un edificio romano y fue realmente respetuoso con el entorno para el que realizaba el mosaico. Ojalá todas las intervenciones fueran igual de respetuosas, pues en pleno siglo XXI no hemos aprendido esa lección aún.




Esta pieza es de lo poco que se salvó de la destrucción de la basílica constantiniana para dar lugar a la actual iglesia del Vaticano.

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