lunes, 10 de mayo de 2010

Cementerio Americano Siciliano-Romano y Conmemoriativo

En la localidad italiana de Nettuno se encuentra ubicado el cementerio donde descansan los combatientes norteamericanos de la segunda guerra mundial caidos en Sicilia y Roma.
Se levantó en 1944, en plena consolidación del racionalismo en Europa. por contra, estamos ante un monumento claramente clasicista.
Los motivos de esta estética hay que encontrarlo en la propia naturaleza monumental del conjunto, un canto a la eternidad por lo que la estética clasicista ya da de por sí esa sensación de atemporalidad que buscaban.
La decoración escultórica fue encargada al artista art decó Paul Manship, sin embargo ni es uno de sus mejores trabajos en absoluto ni la arquitectura pertenece tampoco a ese estilo.
Son dos grandes paneles escultóricos de tema alegórico que flanquean la portada principal. La estructura de los dos relieves y la portada columnada queda verdaderamente lograda.
Lo que encuentro más interesante de la obra es que no estamos ante un neo o un "revival". No es un edificio neomanierista, neoclásico, neorrenacentista o neoloquesea. Es clásico, pero no es referencial. Uno no podría encontrar exactamente un estilo histórico que toma como referente. Quizá tiene cierta similitud con la berlinesa Puerta de Brandeburgo e incluso con el Museo del Prado, pero no hay una repetición del modelo o del estilo. Es una obra muy interesante que vuelve a demostrar que se puede hacer nuevo arte clasicista.

miércoles, 5 de mayo de 2010

El clasicismo en fotografía: El Torso Belvedere



Definía Borges el concepto de obra clásica como aquella que sería como referente para obras y artistas posteriores. De esa manera, desde su descubrimiento en el siglo XVI, el Torso Belvedere es uno de los grandes clásicos de la historia del Arte. Lo sugerente y descontextualizado de su estado fragmentado ha permitido que una gran cantidad de artistas hayan utilizado su postura, movimiento y tipo físico para inspirar diversos personajes en distintas obras.

Detalle de la Capilla Sixtina, de Miguelangel


La capacidad de atracción de esta obra (en su origen una figura ecuestre), no se ha limitado a la pintura y escultura, sino que con el nacimiento de la fotografía se amplió su radio de influencia.

Las dos obras siguientes son ejemplo de ello. La primera es obra pertenece a la estética Art Decó (del fotógrafo Horst P Horst) y la segunda a la estética posmodernista de los fotógrafos Mert Alas y Marcus Piggott. Sólo en el primer caso podemos ver una solución clásica a un referente clásico. Elegancia, contención, mesura, idealismo, refinamiento y exquisitez propia del clasicismo en general, el art decó en particular y Horst en singular.

La segunda fotografía es tan sumamente hortera que me niego a hacer cualquier comentario acerca de ella. Como si no existiera.


martes, 4 de mayo de 2010

Lo clásico en fotografía

La orilla, de Thomas Eakins


El siglo XX trajo la creación y/o consolidación de nuevas expresiones artísticas como el cine, la fotografía, el cómic y el videojuego. Dentro de estas nuevas experiencias hubo diferentes maneras de abordar la herencia clásica occidental con la importante novedad de que se empezaba desde cero, ya que la tradición no existía en ellas por definición: acababan de nacer y todo era experimentación y consolidación de su lenguaje.

En fotografía, el clasicismo se abordó de tres maneras:


1: Asimilando las características propias del mismo y trasladándolas a los nuevos medios (como hemos hablando anteriormente de los autores Irving y Horst).

2: Trasladando formalmente el lenguaje pictórico a la fotografía, tratando la imagen como si fuera un cuadro clásico.
3: Tomando sólo los temas clásicos y mitológicos.


Ya hemos tratado anteriormente el primer punto, así que vamos a centrarnos en el segundo, tomando para ello la obra de Thomas Eakins.


Tomas Eakins


joven reclinado


Tomas Eakins (1844–1916) fue un artista norteamericano cuyos estudios en Francia y España le dieron a conocer de primera mano el academicismo europeo que estaba a un paso de agonizar con el nacimiento de las Vanguardias. Ese lenguaje fue el que adoptó no solo como pintor sino como fotógrafo, tanto en las instantáneas sacadas para sus bocetos como en sus fotografías ex-profeso. Esta similitud la podemos ver en las fotografías que tomó sobre el tema de los bañistas en el río como en sus cuadros de misma temática.



Fue un autor muy interesante que trasladó la estética y temática de academicismo burgués al nuevo arte que estaba consolidándose.

viernes, 23 de abril de 2010

Pervivencia del Clasicismo: Irving Penn



Irving Penn para Balenciaga, 1950

Muchas veces me sorprende darme cuenta de cómo durante el siglo XX y lo que va del actual, el clasicismo abandonó los medios en los que siempre se había manifestado mas, sin embargo, no desapareció.

Porque como la energía, no muere. Ni siquiera hiberna. Sólo se transforma. Los cuadros y edificios parecieron cansarse del lenguaje tradicional, pero las nuevas experiencias nacidas de la nada lo acogieron con los brazos abiertos.

Clasicismo no siempre es reflejar matronas romanas y dioses paganos. Y a veces no lo es en absoluto.

Clasicismo es mesura, templanza, elegancia, belleza, sosiego, equilibrio.

Clasicismo es respeto a la tradición porque ésta no es sino un amasijo de códigos que todos podemos entender. Clasicismo es querer que puedan leer la imagen.

Y Clasicismo es, sobretodo, idealismo. Porque no es reflejar lo que es, es ser más de lo que se es.

miércoles, 21 de abril de 2010

El Remodernismo


Eamon Everall -El Matrimonio (2008)


En 1999 apareció en Reino Unido una asociación de pintores que crearon una tendencia llamada Stuckism que han dado lugar a lo que se conoce como Remodernismo. El remodernismo es una reacción al posmodernismo que busca recuperar la modernidad no en su aspecto formal, sino en el aspecto espiritual que consideran perdido por el posmodernismo (especialmente en su faceta de arte conceptual)

Promulga el valor del arte realizado por el artista por oposición al objeto encontrado, la instalación, el arte idea, a veces englobados bajo la denominación de posmodernismo. Estos artistas preconizan el regreso al trabajo mismo con la pintura. En su Manifiesto, sostienen que Los artistas que no pintan no son artistas. El compromiso con el proceso de pintar debe ser íntegro, afirman.

Personalmente, entiendo el Remodernismo como una reacción a la situación artística actual y la incomprensión ante unas experiencias artísticas que se han salido de madre. La pintura y la escultura han dado paso a neones, video instalaciones, video rooms, objetos colocados tal cual como si fuera obras de arte... No sólo el público se siente molesto considerando que los artistas están alejados de su sensibilidad, sino que ha habido una serie de voces críticas dentro del propio colectivo artístico y ésta no será más que la primera. Artistas que quieren que la pintura sea pintura y a escultura sea escultura. Hasta ahí les doy mi más sincero apoyo.

Ahora bien. ¿Re-Modernismo? ¿Volver a la modernidad? Están promulgando una vuelta a las técnicas tradicionales y concepción clásica de los medios pictóricos y lo han llamado Re-Modernismo. ¿Una reelaboración de la modernidad, cuyo motor creador era la ruptura con el arte tal y como estaba concebido?

Y ahora bien, no veo muy bien dónde está la reacción al Posmodernismo, cuando formalmente está englobado en él. El cuadro que he colocado como muestra da claro ejemplo de que maneja los elementos metalingüisticos más característicos del Posmodernismo. Más bien parece que quieren limitar el posmodernismo a lo que pintura exclusivamente, separar el grano de la paja.

En absoluto superarlo u oponerse a él.

martes, 6 de abril de 2010

Furia de Titanes


El Peplum es un género que se resiste a desaparecer. Cada poco tiempo aparece en la cartelera un nuevo título, como es este caso. Es interesante ver el tratamiento de la cultura clásica y el mundo antiguo que dan y Furia de Titanes parte del mismo planteamiento ideológico que el film Troya: El uso de un texto religioso para hacer una apología atea (o laicista).


En la adaptación de la Ilíada se hizo de una manera bastante más sutil, eliminando toda la interrveción divina en la guerra y ciñéndose exclusivamente al aspecto humano de la aventura. En Furia de Titanes se pasan todo el metraje repitiéndolo una y otra vez por boca de todos los personajes y en absolutamente todas las escenas. Usar la religión para dar un mensaje ateo no es nuevo, pero se ha hecho mejor que en esta película.


El esquema religioso que muestra no tiene nada que ver con el griego, sino que es una adaptación de este a la óptica cristiana. Zeus es Dios, el Olimpo es el cielo, Hades es satán y el Hades el infierno. Facilón.


Eso sí, el diseño del Olimpo es tan hortera como el de la película original, aunque con el defecto añadido de haber envuelto a los dioses en papel de plata y añadirle un filtro de destellos completamente ochentoso.


La película no usa como referente los textos clásicos (ni siquiera la película que se supone que versiona) sino que reelabora el cine contemporáneo de manera que en todo momento reconoces películas como El señor de los anillos, Harry Potter (con Ralph Fiennes volviendo a hacer de Lord Voldemort), El Laberinto del fauno (en el diseño de las Grayas), Beowulf (la escena de Medusa), la serie Roma (Polly Walker vuelve a hacer de Atia) e incluso Ágora, con el fanático religioso incitando a la población para asaltar el palacio y llevar a Andródeda para su sacrificio. Curioso que el único personaje religioso de toda la película sea un fanático asesino, pero el mensaje de la cinta es declaradamente ateo.


Por lo demás, cortito. El diseño artístico no es bueno. Vestuario, fotografía y escenografía se limitan a cumplir. El maquillaje es directamente malo, aunque no tanto como los actores, aunque con unos personajes tan planos tampoco había mucho que interpretar. El reparto es extraño. Perseo no está musculado, ni siquiera atlético, aunque sí que es verdad que Sam Worthington es bien guapo. La chica de la película (metida con calzador en la aventura por eso de lo políticamente correcto) no es Andrómeda sino Ío y es igual de guapa que el protagonista masculino, si bien me pasé todo la película creyendo que la interpretaba Demi Lobato. Hubiera sido más divertido así.


Lo que no le perdono es que haya traicionado la regla número 1 del género: El peplum es una mera excusa para enseñar chicha. Nada. No enseñan NADA. Ni un triste escote. Ni un muslo, ni un mísero abdominal. Unos protagonistas tan "enseñables" y tan desaprovechados. Espero que el próximo remake de Jasón y los Argonautas no se olviden de ello.

sábado, 3 de abril de 2010

Cita

"El mundo no es lo suficientemente grande para Picasso y para mí"

Nota de Suicidio de John William Godward en 1922. Este cuadro, titulado "La carta de amor" fue pintado en 1907, el mismo año en el que Picasso realizaba "Las señoritas de Avignon".