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lunes, 24 de octubre de 2011

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Salterio de Utrecht. Siglo IX


Esta viva representación de un templo clásico es una de las ilustraciones de salmos de este importantísimo manuscrito carolingio.


Pese a su influencia bizantina, es tal el clasicismo de estos dibujos que se baraja que sea una copia de una obra de la antigüedad tardía.

lunes, 10 de octubre de 2011

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Códice Aratea de Leiden. S. IX



Copia de un tratado astronómico encargado probablemente por Ludovico el Pío, hijo y sucesor de Carlomagno. Es una copia de un texto romano encargado por Germánico, padre del emperador Claudio, y copia a su vez de un original griego.



Las ilustraciones, a toda página, representan las constelaciones y reflejando el mismo estilo clásico del original, incluyendo dioses y pasajes de la religión romana. Es otro interesante ejemplo de la pervivencia del legado y estética clásica durante el milenio que ocupó la edad media que, pese a sus altibajos, nunca abandonó el arte europeo.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Pervivencia del Clasicismo: ARTE CAROLINGIO

Selene, 860 - 890


Representación mitológica de la diosa romana en esmalte, montada en su carro celestial y coronada con halo (como Helios) y media luna. Llamativo sobretodo por un estilo que más se asemeja al arte del siglo XX que al clásico.

jueves, 14 de octubre de 2010

¿Qué hace clásica una obra? parte 4

Estatua ecuestre de Carlomagno. S. VIII

Esta obra ha estado considerada como una de las escasas esculturas que nos han llegado del arte carolingio. No sólo es excepcional por esta "orfandad", sino por haber sido un quebraddero de cabeza para la historiografía, que no terminaba de contextualizarla. Los últimos estudios han determinado que de carolingio sólo tiene la cabeza. El cuerpo del jinete es de época bizantina y el caballo es o bien griego o bien romano.

De ser correcto este puzzle, haría que tomara mayor importancia que desde siempre hubiera sido visto como un todo unitario. Esto es debido a que lo clásico es un espíritu independiente de una época, de una cronología. Estamos ante una obra que, en principio, sólo tiene de clásica el animal. Y sin embargo en su totalidad se ha percibido desde siempre como clasicista. ¿Qué ha hecho que una obra cuya mitad es medieval se haya vista como un todo clásico?

El cuerpo de CarloMagno (perteneciera a quien perteneciera) se quiso hacer clásico en época bizantina.

El busto de CarloMagno se quiso hacer clásico en época carolingia.

Esto ha hecho que al unirse las tres partes, se vea como una sola. Y siempre clásica.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La Modernidad del Arte Clásico

Evangeliario de Ebo. 823 d. C.
Esta miniatura no sólo destaca por el naturalismo idealizado propio del Clasicismo en época carolingia. En una primera toma de contacto llama más la atención la tensión del trazo que su herencia clásica. Es la energía, la inquietud, la fuerza de su dibujo lo que le da contemporaneidad a esta obra del Renacimiento Carolingio del siglo IX

sábado, 24 de julio de 2010

Pervivencia del Clasicismo: ARTE CAROLINGIO

Porta Lupis, capilla palatina de Aquisgrán c. 790


La rápida construcción de la capilla palatina de Calomagno alimentó la leyenda de que el diablo intervino en la obra a cambio de obtener la primera alma que entrara por la puerta al terminarse el edificio. Los clérigos y funcionarios carolingios, hábiles ellos, hicieron pasar a un lobo en primer lugar y Lucifer encolerizó.
Abandonó engañado el edificio de forma brutal, destrozando la puerta de bronce de la fachada exterior y dejándose un dedo en el mecanismo de apertura de la puerta.
Como recuerdo, en el picaporte de estas puertas de casi cuatro metros se diseñó un león que contiene en su boca un trozo de bronce que sería el dedo del diablo.
Con leyenda o sin ella, el recuerdo de los relieves romanos es más que obvio, tanto en la decoración de las cenefas como en el propio naturalismo del lobo.

lunes, 19 de julio de 2010

Pervivencia del Clasicismo: ARTE CAROLINGIO


Columnas de la Capilla Palatina de Aquisgrán. c. 790

No vamos a descubrir a estas alturas el caracter clasicista de la Capilla del palacio de Carlomagno en la ciudad alemana de Aquisgrán, pero quiero dar cuenta del caracter visionario de su obra. Lo más llamativo de sus capiteles no es la perfecta recreación del orden corintio, sino ese trozo de entablamento colocado justo encima suyo que tiene como finalidad estilizar la composición. Se logra con ello una mayor altura de la columna sin necesidad de distorsionar sus proporciones. Este elemento tiene el nombre de dado brunelleschiano. La razón es porque el uso sistemático que se haría de ello a partir de la obra del padre de la arquitectura renacentista: Filippo Bruneleschi. Este dado se popularizó en el arte occidental, y de ahí la extraña evocación renacentista de esta arcada prerrománica... realizada casi medio milenio antes del nacimiento de quien le ha dado su nombre.

Filippo Brunelleschi: San Lorenzo de Florencia, 1422

miércoles, 9 de junio de 2010

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Evangeliario de Carlos el Calvo S.IX
Enésimo ejemplo de la poco conocida revitalización del arte clásico en época de Carlo Magno, al menos a nivel del gran público.
Incluso más que clásico, podría considerarse manierista por la efectación de las figuras y su alargamiento. El dinamismo, el enmarcamiento por medio de paisaje o el uso sistemático del desnudo nos retrotraen a las pinturas realizadas ocho siglos antes.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Adán y Eva, Marfil del Museo del Louvre, S. IX
Lo más destacable de este marfil, de una factura algo más provinciana que otras obras carolingias que han aparecido en el blog es, sin lugar a dudas, el contraposto de Adán. De una postura algo forzada que exagera demasiado la oposición entre la inclinación hacia su derecha de la cadera y hacia su derecha de la línea de hombros, no se corta al mostrarnos un desnudo masculino sin pudor, heroico... griego.
Los artistas medievales se encontraron con la dicotomía de necesitar plasmar el cuerpo desnudo de los padres de la humanidad, pero eliminando cualquier concesión erótica o sensual que apartara la atención del mensaje evangélico que precisaban dar.
La solución la encontraron en la abstracción de las formas anatómicas hasta llegar a un punto en el que el cuerpo quedaba tan deformado que no había lugar a la sensualidad, pero sí es verdad que el tratamiento del desnudo no fue algo tan anecdótico o residual como a veces nos parece al pensar en el arte medieval. Y, en ocasiones, se dejaban llevar por la belleza plástica del cuerpo desnudo inspirado en los inventores del desnudo como elemento artístico.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Pervivencia del Clasicismo: ROMÁNICO


Adan y Eva, del maestro de Hildesheim Niedersächsischer, entre 1100 y 1225


Esta maravilla rebosa clasicismo por los cuatro costados cuando aun nos encontramos en la última fase de la estética románica, si bien se realizó en uno de los principales centros culturales del Renacimiento Carolingio, así que su autor ya traía los deberes hechos. El naturalismo de las figuras, las estilizadas proporciones e, incluso, el contraposto de Eva vuelven a adelantarse siglos al Renacimiento italiano.
No obstante, la composición es netamente medieval. La inclusión de los dos personajes dentro de un círculo alude al origen de la humanidad (el círculo es el símbolo medieval del principio), pero aquí también encontramos la huella de la cultura clásica muy bien aprendida y asimilada. El círculo muestra el cielo estrellado rodeado del mar infinito u océano primordial, a la manera antigua.

domingo, 30 de agosto de 2009

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Cripta de Saint-Germain de Auxerre


La iglesia de Saint Germain de Auxerre está ubicada frente al Louvre, en París, de la que es su capilla real. Actualmente es un edificio Gótico, pero sus orígenes fueron merovingios y, posteriormente, carolingios y románicos, en esa superposición de estilos a la que las historia de las iglesias europeas de más solera nos tiene ya acostumbrados. Es más, no se quedó en la edad media, sino que su periplo constructivo culminó en pleno neogótico.
De su pasado Carolingio conserva la cripta, que es lo que más nos interesa a nivel clasicista. En ella vemos la enésima recreación del estilo romano de pintura mural que varias veces hemos tratado en el blog.
No solo la pintura es de ascendencia romana, también lo es la propia arquitecura.
Ha sido una suerte que la cripta haya sido conservada. Es algo habitual en el devenir de las construcciones que se van superpniendo unas a otras.
El edificio original, al considerarse pequeño o humilde para las necesidades de épocas posteriores, muchas veces se mantuvo a modo de cripta, levantándose el nuevo edificio encima de ésta.
Así se han conservado varias iglesias visigodas en España así se ha conservado esta muestra del clasicismo franco en el S. IX

jueves, 9 de julio de 2009

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO OTONIANO

Columna de Cristo de la catedral de Hildesheim


Esta columna pertenece al arte otoniano, un estilo poco conocido para el gran público como la mayoría de estadios que compusieron el periodo prerrománico, es decir, los cinco siglos que separaron la caída del imperio romano de occidente con el nacimiento del estilo románico.
El Renacimiento Otoniano surge con Otón I en el siglo X, quien con el deseo de resucitar el Imperio Carolingio, funda el Sacro Imperio Romano Germánico, realidad política de tal magnitud que no se disolvería hasta el siglo XIX.
En la parte que nos atañe en este momento, estamos en otro momento de florecimiento artístico que mantiene el ideal del clasicismo heredado de Carlomagno tanto a nivel político como cultural (Significativo es que el idioma oficial de alemania pase a ser el latín)

La columna de Cristo se encuentra en la propia catedral de la ciudad alemana de Hildesheim. Se trata de una columna exenta, conmemorativa, sin función arquitectónica.

Su cánon es sólo un poco más achaparrado de lo que era el propio de los órdenes grecorromanos, pero no alcanza la libertad de las proporciones que se tomaría el románico (no hay más que ver el Panteón de los reyes de la colegiata de San Isidoro de León para entender la laxitud con la que los arquitectos del los tres siguientes siglos se tomaron las proporciones clásicas en sus columnas)



Lo más importante de la columna es, sin duda, la decoración espiral ascendente que narra la vida de Cristo. Y en esto es donde entronca directamente con la tradición clásica.

La columna conmemorativa con decoración escultórica narrando y celebrando las glorias de su mentor fue creada por Trajano para el foro romano y posteriormente emulado por Marco Aurelio, también en la capital de la actual Italia. Napoleón retomaría esta tipología propagandística en la columna Vendôme.

Y sin embargo, en el año 1020, cuando la mayoría de nosotros piensa que estamos en un periodo oscuro, decadente y de retroceso cultural, nos topamos con un clarísimo ejemplo de que, cuatro siglos antes del Renacimiento italiano y cinco de la caída del último emperador romano de occidente, el arte clásico no sólo no se había perdido sino que seguía en crecimiento.

miércoles, 8 de julio de 2009

Pervivencia del Clasicismo: Románico

Pila bautismal de Renier de Huy



A principios del S XII (unos ochenta años antes de los esmaltes del Altar de Verdún) nos encontramos con una pila bautismal que fácilmente podría atribuírsele un milenio más de antigüedad.

La atribución a Renier de Huy está hoy discutida, pero aún es a quién se le atribuye. Renier fue un orfebre francés de la escuela de Mosa. Ésta se caracterizó por el fuerte clasicismo de su producción, por influencia carolingia, y por romper la idea del anonimato de los artistas medievales. El clasicismo viene de haber sido en sus inicios un estilo local forjado en la región de Valonia (actual Bélgica), la cual era el corazón del Imperio Carolingio. Al formarse estilísticamente el Románico, el ideal clásico se mantuvo en la región, dando lugar a un clasicismo sin parangón en todo el románico europeo.



La pila es de latón y está actualmente en la iglesia de San Bartolomé (Lieja). Narra aspectos relacionados con el sacramento del bautismo. Son cinco escenas con cinco bautismos (como el propio de Cristo) separadas entre sí por árboles. Está sostenida por diez bueyes diferenciados entre sí, aunque originalmente eran doce. Esto es así por el número de apóstoles en sintonía con la antigua fuente del templo de Salomón.


La pila contaba con una tapa que fue destruída durante la revolución francesa, así como la iglesia para la que fue creada esta obra, Nuestra Señora de la Fuente.

Por últimp, para resaltar si cabe el clasicismo de esta pieza, tan solo hay que compararlas con las contemporáneas puertas de San Bernardo de Hildesheim. Sobra mayor comentario.

martes, 7 de julio de 2009

Pervivencia del Clasicismo: ROMÁNICO

El vuelo de Enoc, de Nicolás de Verdún
Éste esmalte de finales del S XII (hacia 1181), perteneciente al Altar de Verdún (Klosterneuburg, Austria), en el que se trata la desaparición de Enoc, padre de Matusalén, llevado por Dios.

Aquí ya vemos claramente que estamos a las puertas del gótico, pero esa no es la explicación del clasicismo de esta obra, sino que volver a buscar, una vez más, en el Renacimiento carolingio.

El emperador carolingio Otón II, tras su matrimonio con la princesa bizantina Teofanía, vio como llegaron a Tréveris tanto importantes obras de esmalte bizantino como los propios artistas.

En este momento fue cuando el arte del esmalte floreció en Europa occidental de tal manera que, tres siglos más tarde, aun se mantenía la influencia carolingia (de las escuelas de Reims y mosana) junto con la bizantina.

Apuntar que Tréveris fue capital del Imperio Romano y que si aun conserva una importante cantidad de edificios clásicos, cuanto no en el S. XI.

El mundo bizantino se halla en los oros y los azules (el preciado lapislázuli) de este trabajo, y las tendencias clásicas no sólo las encontramos en el capitel y el friso con metopas del fondo (Recordemos el gusto carolingio por los fondos arquitectónicos romanos).

Si miramos los rostros, vemos dos perfiles griegos (la cara de Cristo es especialmente clásica) y también algo muy característico de la estatuaria grecolatina:

La técnica de paños mojados, por la cual la túnica se ciñe al cuerpo como si ésta estuviera mojada para permitir marcar la anatomía.

jueves, 2 de julio de 2009

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

El Árbol de la vida (Evangelios de la Coronación)



Hago esta entrada a continuación de haber comentado la pintura mural carolingia por lo fresca que queda la comparación con la pompeyana. Estos evangélios fue u propiedad de Carlomagno y fueron regalados por el emperador Ludovico Pío a la iglesia de Saint-Médard de Soissons para conmemorar que ésta se hiciera cargo de los restos de San Sebastián.


De todas las pinturas, el árbol de la vida es la más extraordinaria. Conjuga la tradición de la evocación del paraíso oriental con la clásica. No sólo la perspectiva y la arquitectura es clásica, sino que en la cruz está representado Apolo (No es tan llamativo como puede parecer a primera vista, la asociación del dios solar con Cristo viene de los primeros años del cristianismo)


Los evangelios tienen otras ilustraciones en principio menos llamativas, pero de marcado carácter pompeyano. Ésta búsqueda de la tridimensionalidad por medio de la corporeidad y las decoraciones arquitectónicas clásicas muestran el conocimiento que en esta época existía de la pintura romana.


Retrato romano de Menandro.

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Abadía de San Juan de Müstair


Siempre que se habla del Renacimiento italiano del siglo XV se habla de una recuperación del lenguaje clasicista tras un milenio de medievalismo. Este concepto (auque matizable) puede tener cabida dentro de la arquitectura o la escultura, pero no en la pintura.

La pintura renacentista se caracterizó por la conquista tridimensional por medio de la perspectiva y el triunfo del naturalismo que se había iniciado en el gótico. Pero no se recuperó la pintura greco-latina porque ésta ya no se conocía. Hasta el descubrimiento del Pompeya y Herculano en el siglo XVIII, se tenía un gran desconocimiento de cómo había sido la plástica romana, pero en el Siglo IX aún había no se había perdido el recuerdo romano.

Así pues el verdadero renacimiento (en lo que pintura se refiere) llegó con el Imperio Carolingio.

Esta afirmación puede extrañar debido al clasicismo de las pinturas renacentistas y al fuerte sent¡do medieval de la estética carolingia, pero veamos el por qué es más correcto hablar del renacimiento de la pintura en la Europa de Carlomagno en vez de en la Italia de los Médici


Pensemos que la pintura romana no buscaba la profundidad por medio de normas de perspectiva, sino por el modelado de sus figuras. Las perspectivas y trampantojos romanos seguían unas normas geométricas muy sencillas, nada comparado con los estudios lineales del quattocento. Un artista romano no se hubiera reconocido trazando esos puntos de fuga y conos de distancia con el esmero de un florentino del S. XV. Por su parte, los paisajes se caracterizaban por la sucesión de planos.
¿Qué tiene de romana la decoración al fresco de esta abadía suiza del año 800, patrimonio de la humanidad? No es sólo la decoración de acanto de sus bóvedas, es algo más importante. Reproduce, a su modo, el esquema del tercer estilo pompeyano, en el que desaparece la ornamentación arquitectónica y se compartimenta la pared con cuadros decorados.

Podría decirse que es una coincidencia o que, en principio, el que dos estilos hayan llegado a una solucion similar no significa que estén relacionados entre sí. Pero la relación pictórica del carolingio con el romano es mucha (repitamos: corporeidad, fondos clasicos, simulación arquitectonica clásica en los muros, sucesión de planos o el mismo uso de la perspectiva)

Así pues, en el siglo IX se conocía la pintura romana porque aún había rastro de ella, por lo que entiendo que la enmarcación de las escenas en marcos simulados es una repetición del tercer estilo romano como todas las demás características nombradas.

miércoles, 24 de junio de 2009

Pervivencia del Clasicismo: RENACIMIENTO CAROLINGIO

Códice de Metz. Siglo IX





Se encuentra actualmente en la Biblioteca Nacional de Madrid, tratándose de un tratado astronómico de la cultura carolingia.El arte carlolingio por una parte supuso una revision del arte clasico visto desde la mentalidad medieval de su momento. Ese clasicismo se ve muy claramente en la decordcadión de este tratado. Las ilustraciones de las constelaciones no están tomadas ni de tratados científicos de la Antigüedad,ni en la observación directa del cielo, sino en la mitología clásica.
En este ejemplo, se representa a la constelación no como una corriente de agua sino como la personificación de un río.



Se trata de un viejo barbudo que yace sobre una corriente acuática y se apoya en uncántaro, siguiendo la fórmula habitual griega para personificar los accidentes de la naturaleza, como es esta personificación del Nilo: