lunes, 14 de marzo de 2011

Yacimiento de Gandul


Quisiera agradecerle a Fran López que se haya puesto en contacto conmigo para darme una inestimable información acerca del yacimiento arqueológico de Gandul. Trascribo el texto que me envió. Es difícil encontrar información acerca de la antigua ciudad y los restos que aun se conservan, por lo que su ayuda tiene muchisimo valor.

La fuente (de El Gandul) tiene nombre propio. Se la conoce popularmente como fuente de Cañada Honda, que es el topónimo de la profunda vaguada en la que se ubica. Es un precioso y raro ejemplo de obra pública romana que ha llegado intacta hasta nuestros dias. Alguien la calificó de ninfario o lugar donde además de calmar la sed se rendía culto a las ninfas. Hoy en dia se encuentra casi oculta por la maleza y en un entorno rural alejado de cualquier via de comunicación, cosa que ha facilitado su conservación hasta la actualidad. Pero esto no fue siempre así.

En la antiguedad, la recóndita fuente de Cañada Honda se hallaba nada menos que al pié de la calzada Hispalis-Anticaria (la actual Antequera), es decir, la autovía A-92 de los romanos. La actual autovía cruza las planicies de vega del Guadaíra desde Arahal y sube las colinas de Los Alcores para alcanzar Alcalá, volviendo a bajarlas mas adelante a la altura del Mediamark y la fábrica de cementos para enfilar hacia la llanura donde se encuentra Sevilla. En época de los romanos la calzada que conectaba Anticaria con Hispalis hacia lo mismo, aunque con otro trazado ligeramente distinto. En lugar de Arahal, que no existía, la vía pasaba por Basilippo (actual cerro del Cincho) y cuando se encontraba con el escarpe de Los Alcores, ascendía por la vaguada donde se encuentra la fuente, pasaba por la antigua ciudad que se levantaba en la zona de Gandul y, marginando la actual Alcalá de Guadaíra (que tampoco existía como tal en época romana), iba directamente buscando la bajada de la meseta de Los Alcores por las actuales instalaciones de la cementera, para finalmente acercarse a Hispalis. Con respecto a esta ciudad que la vía Hispalis-Anticaria encontraba nada mas subir Los Alcores por la zona de Gandul, asomada al escarpe y mirando hacia la vega, se sabe muy poco. Nunca se han realizado prospeciones en su emplazamiento urbano, aunque todos los arqueólogos que han inspeccionado el lugar superficialmente, desde Bonsor hasta nuestros días, han coincidido en que se trataría de un yacimiento urbano de primer orden, con un espectro de ocupación que abarcaría desde el calcolítico hasta época tardorromana. Un largo poblamiento continuado realmente excepcional. Lo que sí se ha excavado y estudiado mas es la gran necrópolis que se extendía a las afueras de la ciudad, al norte, en los terrenos que han pertenecido durante años al acuartelamiento militar de Las Canteras: Dólmenes, túmulos, sepulturas individuales y hasta un mausoleo circular romano. Todo ello está evidenciando el calado del asentamiento urbano al que pertenece la necrópolis. Por último, otro de los temas que quería comentar en el blog era el posible nombre de esta ciudad. En una de las entradas que le dedicas al tema citas tres topónimos que podrían referirse al lugar: Lucurgentum, Hienipa o Ilipum, siendo los tres erróneos. Lucurgentum se ha localizado cerca de la actual Morón de la Frontera, en los terrenos de la base aérea. Hienipa, debido a un error cometido por el historiador Rodrigo Caro en el siglo XVII al leer de forma incorrecta un ara incrustada en los muros del Castillo de Alcalá de GUadaíra, se relacionó consecuentemente desde entonces con la ciudad que se presumía existía en la colina del castillo de esta población. Ya en el siglo XX se revisó de una manera crítica el texto en latín que leyó en su día Rodrigo Caro, y se confirmó que jamás existió ninguna ciudad llamada Hienipa. Aún así, este topónimo imaginario todavía ilustra numerosos nombres comerciales de Alcalá. Y finalmente, Ilipum como tal, creo que jamas exitió, al menos en la Bética. Sí existió Ilipa Magna, la actual Alcalá del Río.

Hace unos 10 años, un catedrático de Filología Clásica de la Universidad de Cádiz, Pascual Barea, muy entendido en numismática antigua, después de analizar una serie de monedas encontradas por la zona y acuñadas en una ciudad llamada Irippo, sin que esta ciudad estuviera aún localizada, lanzó la teoría de que esa Irippo se debería corresponder con la ciudad antigua que se levantó en Gandul. Su análisis filolóligo argumentaba que la raiz del topónimo hacía referencia al posible nombre del Guadaíra en la Edad Antigua: flumen Ira, relativamente cercano al yacimiento. Mientras que el sufijo se correspondería con una terminación muy frecuente en las ciudades del entorno: Basilippo, Orippo (cerca de la acual Dos Hermanas, en el polígono La Isla)...Por ahora es el nombre que tiene mas papeletas de ser el de esta antigua ciudad.

domingo, 13 de marzo de 2011

La Modernidad del Arte Clásico

Terror Antiquus, de Leon Baskt. 1905

El arte del simbolismo es uno de los periodos más interesantes del arte occidental. El es puente entre el arte académico y la trasgresión vanguardista. A nivel formal, comienza el abandono de la ortodoxia, deformando los elementos pictóricos.

Sin embargo, a nivel de contenido permanece la intención de plasmar la subjetividad del artista, de menera continuísta con el romanticismo. De tal manera, el antinaturalismo de la nueva estética responde a la emotividad y sentimientos personales y no a querer predemeditamente romper con la tradición artística.

No obstante, el simbolismo dio como resultado artistas y obras que fácilmente se confunden con el arte de las vanguardias. Los casos más conocidos a este respecto son la obra del pintor noruego Edvard Munch y la etapa azul de Picasso.

El cuadro que ilustra esta entrada pertenece al simbolismo tardío, ya contemporáneo al arte de vanguardia. Lo más interesante al nivel que nos ocupa es que parece una obra de nuetros días, tanto en estilo como en contenido.

Lo que vemos es una especie de "collage". El artista toma elementos independientes y los une en la misma obra. Estos elementos hacen referencia a estilos anteriores, haciendo que la obra sea un diálogo con el arte precedente. Por último, los elementos clásicos no tratan de elaborar una escena clasicista, sino explicar ese mundo clásico.
Estas características son características del arte actual, de eso llaman "Posmodernidad".
Lo extraordinario es que lo hizo una obra pre-moderna.

viernes, 25 de febrero de 2011

¿Qué hace clásica una obra? parte 6

El templo de Taffa (Taphis, Tafah. Taffeh, o Tafa) es uno de los templos que iban a ser sumergidos por la construcción de la presa de Assuán. Es bien sabido que por causa de ésta, se produjo el traslado del templo de Abu Simbel por una comunidad internacional (sea esto lo que sea) que se movilizó para evitar su destrucción. Ese conjunto arquitectónico es el más conocido de los que fueron reubicados, pero Egipto donó varios edificios que se hubieran perdido igualmente en agradecimiento a los países que colaboraron económicamente.

Madrid recibió así el magnífico Templo de Devod, al igual que otras naciones, como Italia y Estados Unidos. Para ser justos, España fue claramente quien salió mejor parada en el reparto.

Holanda recibió un extraño edificio, El Templo Taffa. Al mirarlo vemos que ha sido realizado en estilo indudablemente egipcio. El volumen es egipcio, la decoración es egipcia, los elementos constructivos son egipcios. Pero no parece egipcio. Hay un "no se qué" en la comunicacion que se crea entre el artista, el edificio y el espectador que provoca un sentimiento extraño.
Y es extraño porque, pese a que formalmente es un edificio egipcio, la percepción es de encontrarnos ante una obra clásica. Esto es debido a que fue levantado por artistas greco-romanos en época imperial. Fue un artista clásico el que trató de levantar un edifico egpcio, pero la intención seguía siendo clásica, por lo que es eso lo que refleja finalmente la obra.
Conclusión: No es la forma lo que define a una obra, sino la intención con la que está hecha.

jueves, 24 de febrero de 2011

La Modernidad del Arte Clásico

Johann Heinrich Füssli: Afrodita conduce a Paris al duelo con Menelao. 1766-1770

El suizo Füssli es uno de esos artistas inclasificables, de técnica neoclásica y un ánimo prerromántico, onírico, alucinado que le diferencia de los artistas coetáneos.

Cualquiera de sus obras nos resultan a día de hoy familiares. No porque sea un pintor cuyo trabajo veamos habitualmente (De hecho, se trata de un pintor prácticamente desconocido para el gran público) sino por el espíritu que recorre su obra, de mayor asimilación actualmente que el del resto de neoclásicos.

De su obra podría haber tomado cualquier ejemplo, pero he escogido éste por una razón. El grafitti como espresión artística intencionada y la consolidación del arte urbano como un arte mayor es uno de los signos de nuestro tiempo.

Y para Füssli parece que también.

martes, 22 de febrero de 2011

La originalidad


domingo, 20 de febrero de 2011

Cita


En el Alte Nationalgalerie de Berlín, museo de BB. AA., hay un simpático cartel que reza: "Estas obras una vez también fueron arte contemporáneo"


Quitando que si un museo ha de pedir perdón o excusarse no es precisamente uno de arte antiguo, lo cierto es que quizá se hayan equivocado de museo y de tiempo verbal...


En el museo de Arte contemporáneo podrían haber colgado: Algún día seremos arte clásico.


Es otra manera de verlo.

lunes, 14 de febrero de 2011

Pervivencia del Clasicismo: GÓTICO

Giovanni Pisano - Púlpito de la catedral de Pisa. 1265-1268
El escultor italiano trabajó con su padre en la decoración escultórica de este púlpito en el sustituye las columnas por atlantes y cariátides. Junto a representaciones teológicas como las Virtudes, se yergue este heroico Hércules, realizado a la manera clásica pero espíritu inequívocamente gótico.